Bienvenidos a mi espacio para el Alma…el Corazón…y los Sentidos…..

El Mediodía de la Vida

  

                                         

             



Carl Jung describió a los años de la mediana edad, esos que van desde los cuarenta en adelante, como

 Jung murió en 1961, a los 86 años. Hoy, sobre un final de siglo atravesado por ideas efímeras, por la levedad de los sentimientos, por la prescindencia de los compromisos profundos y, notoriamente, por la pretensión soberbia de negar el tiempo y sus valores inherentes (como son la experiencia, la sabiduría, la templanza, la capacidad de aceptación y la memoria), aquella metáfora estimula a reflexionar.

Solemos llegar a la edad mediana cabalgando sobre temores y creencias, como si se aproximara la hora de despedirnos de nuestras pasiones, de nuestra capacidad amatoria, de nuestro potencial creativo, de nuestro poder de seducción, de nuestra salud física, de nuestra posibilidad de inaugurar, en fin, nuevas opciones existenciales. Son prejuicios no avalados por la experiencia propia.  
  
Y la experiencia ajena es la mayoría de las veces intransferible, al menos en temas existenciales.
 ¿Qué ocurre si hacemos de un día cualquiera la metáfora de toda la vida?
  
El mediodía es un límite que carece de elasticidad. Entre las 12 y las 13 horas la primera mitad de la jornada encuentra su frontera insobornable.
  
No hay confusiones cuando se toma al mediodía como referencia. Nuestra experiencia nos enseña que casi todas las actividades y compromisos que tienen que ver con la exigencia, con el deber y con la obligación se ubican, generalmente, en esa mitad del día.

   

Ejemplos: compromisos laborales y profesionales, los trámites bancarios más urgentes, llevar a los chicos a la escuela, diligencias en instituciones y oficinas vinculadas con diferentes aspectos de nuestra vida doméstica y cotidiana, viajes forzosos, procedimientos vinculados con la salud (análisis, exámenes), pagos, etc., etc. 

  

 La primera mitad del día es el tramo de lo perentorio; es la fase en la cual debemos cumplir con toda una serie de actividades que, muchas veces, están determinadas por exigencias externas a nosotros.

   

Cuando dan las 13 ya no quedan dudas que el mediodía ha quedado atrás.  ¿Cuándo termina, en cambio, la segunda mitad del día?

  

 Se abre un espectro de respuestas tan amplio como la percepción humana y como la experiencia de cada persona. Hay trasnochadores impenitentes y hay gente que se acuesta temprano.

  

 Existen los que gustan de las reuniones sociales o actividades culturales nocturnas y los que prefieren un pronto retiro con su familia, sus afectos, sus libros, su computadora, su programa favorito de tevé, un vídeo postergado, o una soledad elegida.

  

 Hay quienes reposan mientras otros gastan cafés o vinos lentos en largas y fraternales confidencias. Mientras unas parejas descansan, otras hacen el amor.

  

 En la segunda mitad del día se instalan, habitualmente, las elecciones.

  

 Aparecen vocaciones ignoradas, despiertan pasiones dormidas, descubrimos habilidades impensadas, somos capaces de intuiciones desconocidas, se nos revelan nuevas formas de amar, de crear, de trabajar.

  

 Del mediodía en adelante las horas parecen pertenecernos más, el tiempo corre con otro ritmo, más cercano al de nuestra cadencia interior que al de las imposiciones exteriores. Acaso es más nuestra fatiga, pero también creció nuestra conciencia.

  

 ¿No dedicamos la primera mitad de nuestra vida a cumplir con los deberes de seres sociales (completamos la escolaridad, decidimos nuestro destino laboral o profesional, nos casamos, fundamos una familia)?  

  

 ¿No se abre ante nosotros el mediodía de la vida como un territorio en el que, munidos de nuestra responsabilidad, podemos desarrollar las potencialidades que hemos venido madurando? 

  

 Madurar, dice el diccionario, significa “adquirir sazón una fruta”.  

  

 ¿Puede un fruto adquirir sazón si se lo despoja del tiempo?  

  

Nos ha llevado tiempo, vivencias, emociones, sentimientos, razón y pensamientos alcanzar el mediodía de la vida.

  

¿Por qué no extendernos confiados hacia el espacio abierto desde allí en adelante?

  

 “La luna creciente y la luna menguante -decía Jung al hablar de esta hora secreta de la vida- describen una misma curva”.  

  

 Nuestra parábola estaría incompleta si, olvidados de que somos tiempo, pretendiéramos despojarnos de él.

  

El mediodía es la mitad del tiempo sólo para los devotos del positivismo. Para quienes creen que siempre dos más dos es cuatro o que doce horas son la mitad de veinticuatro.

 

Podemos contar hasta doce. Es un cálculo preciso y rápido. Pero si contamos a partir de doce… ¿dónde terminamos? ¿Cuándo terminamos?

 

Mientras la mañana se vive a todo o nada, las horas que conducen desde el mediodía en adelante permiten, con su cadencia, levantar la vista, mirar el cielo y advertir cómo cambian sus matices, sus colores, su profundidad.  

 

En la tarde, en el atardecer, en la noche, es posible ver el cielo sin enceguecerse. Y el observador atento no sólo puede advertir estrellas que nacen y que mueren, brillos fugaces y eternos, figuras y desplazamientos.

 

Con el reposo llega también una certeza, un descubrimiento que se repite una y otra vez, en el cumplimiento de un ciclo eterno y reparador……

 

De Corazón a Corazón

FABI

Anuncios

11 comentarios

  1. etel

    Muy buena reflexión, cuánta sabiduría hay en este pequeño rincón. Me voy muy contenta de haberte leido, muchas gracias. Tu visita en mi espacio, fue en el momento justo. Un abrazo cariñoso desde mi corazón.

    27 abril, 2009 en 1:42

  2. CiberBruja

    A propósito de tiempo…Vive el momentoImagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 €.Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro. Cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado. ¿Qué harías? Imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado, ¿no?Pues bien: cada uno de nosotros tenemos ese banco; su nombre es tiempo. Cada mañana, este banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos. Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso. Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tu saldo durante el día, tu eres el que pierdes.No puedes dar marcha atrás. No existen cargos a cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy. Por tanto, mi consejo es que debes invertir de tal manera, que consigas lo mejor en salud, felicidad y éxito. El reloj sigue su marcha; consigue lo máximo en el día.Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que repitió curso.Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbro a un bebé prematuro.Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario.Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan para encontrarse.Para entender el valor de un minuto, pregúntale al viajero que perdió el tren…Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que estuvo a punto de tener un accidente.Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale al deportista que ganó una medalla de plata en las olimpiadas.Atesora cada momento que vivas; y ese tesoro tendrá mucho más valor si lo compartes con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo…Y recuerda que el tiempo no espera por nadie.(de la Red)BESOS para que no te falten

    24 abril, 2009 en 20:26

  3. Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ♥ Merchy ♥Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ

    Muy cierto amiga, lo que esperas al final de todo, es siempre un nuevo día!!Interezante y profunda entrada amiga!Un fuerte abrazo y feliz día!

    21 abril, 2009 en 22:36

  4. O vendedor de flores

    Minha flor…Como é linda em meu jardimdebruçado na relva verdequente de carinho,à sombra de um girassoleu me pego a pensar em nós Ainda a pouco um beija-flor me perguntoucomo vai você ?meu amor a onde estas que não respondevejo as rosas, margaridas e as violetasmas não te encontroTalvez perdida entre as floresenfinfinita e gloriosa beleza teu reflexo em todas elasé dificil saber, qual é a mais belaVou beijando e cheirando aromas e floresna esperança de ganhar um beijo teue no sorriso do amor-perfeitodesvendo o teu encantoMinha flor…Você é a flor de amor-perfeitoque o jardim me faz lembraro sorriso da alegria De um grande amor, que nasceu em mimO vendedor de floreshttp://i498.photobucket.com/albums/rr343/ovendedordeflores/DSCN3952rosaweb.jpg

    21 abril, 2009 en 21:32

  5. Alegría

    Creo que si es así , sólo con la madurez se encuentra la serenidad y se puede ver las cosas desde un ángulo diferente a como se ven con el ímpetu de la juventud . Pero no quiere decir que por ello seamos menos arriesgados .Somos los únicos que en el inicio de la vida caminamos a cuatro patas , luego a dos y al final a tres … Siendo los mismos , somos diferentes .Un gran abrazo Fabi … NAMASTE

    21 abril, 2009 en 19:55

  6. Montse

    Cierto Fabi …Siempre el final de los ciclos del mediodía, y en adelante…El cumplimiento es eterno y a la vez reparador….Y lo másimportante!!!…Ese nuevo día que está por llegar, esas pequeñas cosas que nos llegan casi siempre pasado ese mediodía La vida espera siempre pasado el mediodía…Aunque no sea a todos por igual, porque cada uno tiene sus propias vivencias… Y si,… son intransferibles!!!Un tierno abracito de corazón….Feliz semana!!!Montse

    20 abril, 2009 en 9:43

  7. AnToNiA

    Buenos días Fabi.Vengo a tu casa con un vaso de te verde con menta en la mano porque de momento el matecito no va a podre ser.¿Sabes?Dentro de 4 meses entraré en la hora secreta del medio día.Estoy más que orgullosa de llegar hasta donde he llegado y te puedo asegurar que me encuentro en la etapa más feliz de mi vida.Se puede tener 18 años y tener alma y corazón de viejo,y hay quien tiene 80 y tiene un alma juvenil,yo creo que ahí radica el secreto de sentirte joven o no.En esta vida se van quemando etapas,yo estoy apunto de quemar una etapa más de mi vida,pero,¿Te cuento un secreto?Ahora mismo no la cambiaría por nada.Besos.

    19 abril, 2009 en 5:23

  8. ISABEL

    Cada personalidad, acomodará su tiempo… por mi parte, pasado el ritmo especial de la mañana…creo que las horas de la tarde y su noche…son las horas de la magia….encuentro…pequeñeces compartidas, con el gustito sabroso, de hacerlo sin la crueldad de las agujas del reloj!!Cuando las sombras se desparraman…el sendero parece iluminarse…sin resplandores que te impidan disfrutar.La noche, extiende sus sueños, en ese manto de impecable negrura…solo pincelados de luciérnagas inquietas y estrellas de un azul profundo…cómo no dejarse seducir de sus silencios!!!El profundo sentir…no tiene tiempo…solo necesita de un lugar en nuestro corazón…Qué bonita oportunidad de encuentro..gracias Fabi…mi abracito de ternura, Isabel

    18 abril, 2009 en 20:20

  9. basi

    Hola Fabi, bonita entrada, buenas reflexiones y que pudiesen ser discutibles además.Como no tienes libro de visitas te dejo mi saludo. AMIGOS DE INTERNET. Como un ángel que no se vé, eres tú mi amiga/o, a través de la red. Nuestras almas se cruzaron por una pantalla y unos teclados. No puedo ver tu rostro, ni manos pero presiento tu Alma, tus sentimientos, con tus palabras, me alientas y procuras alegrarme en mis tristezas, o cuando algo no vá demasiado bien…… Yo, pese a la distancia me siento acompañada, porque sé que los caminos de ambos, los tenemos cruzados. Sé que aunque nunca nos veamos……, tú, todos los días deseas todo lo bueno para mí lo mismo que yo para tí. Eres como ese Angel bueno que siempre me acompaña en mi vida diaria….., lo cual me satisface por haberte cruzado en mi camino y así poderte conocer. Gracias de corazón, por estar siempre ahí y saber escuchar, amiga/o de este gran mundo virtual. FELÍZ FIN DE SEMANA, LLENA DE PAZ AMOR Y FELICIDAD.BESITOS DE CORAZÓN Y MIL FLORES.BASI.

    18 abril, 2009 en 19:41

  10. Chari

    Hola Fabi; buenas noches. La sombra no constituye la totalidad de nuestra personalidad inconsciente sino que tan sólo representa aquellos atributos o cualidades desconocidos o poco conocidos del ego, aspectos que pertenecen, en su mayoría, a la esfera personal pero que también podrían ser conscientes. Precioso escrito como siempre. Feliz domingo y muchas gracias, por tu comentario en mis fotos. Muchos besos

    18 abril, 2009 en 18:47

  11. Juli

    Muy interesante entrada Fabi!Que tengas un lindo fin de semana.Besos

    18 abril, 2009 en 18:41

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s